Sirena, bella y feliz sirena..
Oh.. playas de costa nova Tierras de tradicional encanto
Hermosura, entre dunas doradas y el mar azul,
Va sobre espuma alzada, casi en vuelo,
sin rozar el navío ni la roca
y la distancia abierta la provoca
un doloroso afán de agua y de cielo.
El canto suelto, desflecado el pelo,
de la tierra inocente, grave y loca;
encendidos los sueños y en la boca
la extraña sangre de una flor de hielo.
No es el tritón quien le transforma el pecho,
ni el querubín se inflama entre sus labios
para beber después llanto deshecho.
Un hombre, nada más… Con brazos sabios
la tiende sobre el peso de la tierra
y allí se arrastra dulcemente en guerra.

Me fui temprano -me llevé a mi perro-
a visitar el mar.
Las sirenas del sótano
salían a mirarme
y, en el piso de arriba, las fragatas
extendían manos de cáñamo,
creyéndome una rata
encallada en la arena.
No huí, con todo. Hasta que el flujo
me llegó a los zapatos
y al delantal y al cinturón
y enseguida al corpiño,
tal como si intentara devorarme
como a una gota de rocío
en una flor de diente-de-león.
Entonces salí huyendo.
Él me siguió. Venía detrás, cerca.
Sentía su tacón de plata
en mi tobillo y mis zapatos
rebosaron de perlas.
Los dos llegamos hasta el pueblo firme.
No parecía conocer a nadie.
me miró con dureza
y se fue, haciéndome una venia..

Erase una vez… Un caballito de mar, se encontró un día con una bella sirena, de cabellos color ámbar que le resbalaba sobre su esbelta espalda. Fue tanta la impresión que le causo su hermosura, que no dejaba de pulular a su alrededor. Un día abandonó a sus congéneres para seguir a la sirena más allá de los fondos marinos. Su euforia era tan extraordinaria, que nunca se alejaba de ella. La sirena que veía al caballito de mar que la seguía a todas partes, le preguntó un día:
- ¿Lindo caballito, te has perdido?
Él le contestó que si.
- ¿Dónde esta tu familia?
-Hace tiempo que decidí que mi familia estaría allá donde el amor me llevara.
- ¿Y de quien te has enamorado, amigo?
- De un amor imposible; su belleza es tal, que nunca podré alcanzar mi placidez.
La sirena al comprobar que continuamente le seguía el caballito de mar, comprendió que había sido de ella de quien se había enamorado. Para la sirena era halagador y le llenaba de gozo que alguien se enamorara así de ella, pero tenía que hacer algo para que el caballito de mar desistiera, pues seria imposible ese amor.
- ¿Caballito, no crees que tu amor es imposible?
Supongo que si, ¿pero quién decide lo que esta bien o lo que esta mal? Acaso hay alguna formula para decirle al corazón lo que debe o no sentir?...
Del blog "Huequitos de Sol"

ANSIAS DE TI
Ansias de arrumacos de la pureza
de un arroyo liviano.
Sintiendome tembloroso bajo tu piel.
Deseos de aplacar la tormenta de las
sombras perdidas en los callejones
del viento.
De encontrarte sumergida a la vuelta
de la esquina del mar.
Deseo que tu esencia se vuelva ola
dentro de la espiral de una caracola.
Aquella que anhelo escuchar
dulcemente cantar.
Deseo abrir una ventana en la luna
para que puedas asomarte y una noche
eterna de serenata poderte dar.
Como deseo poder gritar bajo el agua
empujando mi alma al abismo con todas mis fuerzas y que esa sirena enamorada
de mi ángel me pueda escuchar.
Frances C.

Sobre el tren joven de la niñería,
arranca tú, mi celestial incauta,
no atenta a Pan, que silbará en su flauta,
mas sabia al pez, que entre la luna fría.
Soldaba el riel de la melancolía
ya muerta en velas del velero nauta.
Para vivir en mi viajera pauta
¡pincha al caballo con tu espuelería!
Alfileres de agua, labio mío,
al romper los andenes de tu frío
no sin luneras rosas, no sin pena,
Locomotoras hacen, estivales,
que dancen a los cantos pastorales
de eléctricas guitarras de sirena.
![]()
Sueños y paranoias de una Sirena Enamorada.
Sol, mares, cielos, luna y estrellas.. mi dominio sean..
Suscríbete al Feed RSS 
También puedes suscribirte directamente con alguno de los siguientes enlaces: